ARMONÍA

Mi alma se escapaba,
mi hombría clamaba,
mi ser se llenaba,
mi cuerpo flotaba,
mi poros ardían,
su cuerpo pedía,
su boca latía,
su rostro sonreía,
sus ojos brillaban
como dos perlas marinas,
majestuosa se movía
con manos delicadas,
sus dedos tocaban
con divina poesía,
fuimos dos aves
sobre un basto mar,
de pasión y romance
excitante y boraz...
si he de morir así
en esos brazos lo haría,
y al paraíso llegaría
rebozado de vida.


Autor: Ramón Morales - Derechos Reservados © - Caracas - Venezuela

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