DESPRENDIÉNDOME

Te he dejado ir,
con el dolor de quién se desgarra
a carne viva
un trozo de vida.
Nada me ha sido más difícil
que aceptar el vacío
con la esperanza de no volverte a ver.
Te he amado lo suficiente
para vaciar mi vaso de ti,
he abierto y cruzado la puerta
a una nueva vida sin cargas,
a un nuevo amanecer.



Autor: Ramón Morales - Derechos Reservados - Propiedad Intelectual 2010 - Caracas - Venezuela

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